Reduciendo la brecha del propósito

Esto cambia el juego tanto para los líderes como para los empleados
Bridging the Purpose Gap:
Bridging the Purpose Gap:

Reducir la brecha del propósito entre los empleados y la empresa para la que trabajan es un cambio de juego, y este artículo está aquí para mostrarte cómo se hace.

Si alguna vez has sentido la desconexión entre tus valores personales y la misión de tu empresa, o diriges un equipo y percibes la falta de alineación, ésta es tu lectura.

Profundizamos en el concepto de “congruencia de propósitos” y trazamos una hoja de ruta práctica para alinear los propósitos corporativos e individuales de los empleados.

No se trata simplemente de poner una declaración de misión en el sitio web de la empresa y ya está. No, hablamos de crear un lugar de trabajo en el que los objetivos personales y los de la organización no sólo coexistan, sino que se potencien mutuamente. Imagina un mundo en el que tus valores personales y la misión de la empresa se mueven en sincronía, lo que conduce a una mayor productividad, satisfacción en el trabajo y sensación de plenitud.

Suena a sueño, ¿verdad? Pues es posible, y vamos a enseñarte cómo.
Te prometemos que es una inversión en tu bienestar profesional de la que no te arrepentirás.


1/ Identificar la desalineación

Las empresas suelen operar con una serie de valores y propósitos declarados, con el objetivo de crear un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, existe una brecha palpable entre estos elevados objetivos y las experiencias cotidianas de los empleados. Esta discrepancia no es sólo un pequeño contratiempo; es un problema importante que hay que abordar. ¿Por qué? Porque cuando los empleados perciben una desalineación entre sus valores y las acciones de la empresa, se produce insatisfacción y una disminución del compromiso.

No se trata sólo de mejorar la moral de los empleados; se trata de garantizar el éxito a largo plazo de la organización. Abundan las historias de empresas que perdieron el rumbo por no alinear sus acciones con sus propósitos declarados. Por otro lado, las empresas que logran salvar esta distancia suelen experimentar un aumento de la moral, la productividad y la lealtad de sus empleados.

Entonces, ¿qué se puede hacer para reducir esta brecha? La respuesta está en la autenticidad y la acción coherente. Las empresas tienen que predicar con el ejemplo y asegurarse de que sus operaciones diarias reflejan sus propósitos y valores declarados. Esto requiere un compromiso de arriba abajo, fomentando una cultura que valore la alineación y responsabilice a todos los miembros de la organización.

2/ El poder del propósito

El propósito es un poderoso motivador, pero tiene que ser auténtico y estar profundamente arraigado en la cultura de la empresa. No basta con tener una declaración de objetivos bien redactada; los empleados necesitan ver y sentir el propósito en su trabajo diario. Cuando existe una conexión clara entre el trabajo de una persona y la finalidad de la empresa, se produce una sensación de satisfacción y motivación.

Crear esta conexión requiere transparencia y comunicación abierta. Los líderes deben comunicar sistemáticamente la finalidad y los valores de la empresa y, lo que es más importante, demostrarlos con sus acciones. Se trata de crear una narrativa que resuene entre los empleados, ayudándoles a ver el panorama general y a comprender su papel en él.

Además de la comunicación, las empresas deben ofrecer oportunidades para que los empleados se comprometan con el propósito de la empresa. Puede ser a través de proyectos de servicio comunitario, iniciativas de sostenibilidad u otros programas que permitan a los empleados contribuir al impacto social de la empresa. Cuando se da a los empleados la oportunidad de participar activamente en el propósito de la empresa, se fortalece su conexión con la empresa y se refuerza la autenticidad del compromiso de la empresa.

3/ Apoyar el crecimiento y el desarrollo de los empleados

Un aspecto crucial para reducir la brecha entre el propósito de la empresa y el de los empleados es apoyar su crecimiento y desarrollo. Cuando los empleados sienten que la empresa invierte en su desarrollo personal y profesional, se crea un sentimiento de lealtad y compromiso. Esto requiere algo más que ofrecer programas de formación; requiere un interés genuino por el bienestar y la progresión profesional del empleado.

Los programas de tutoría, los planes de desarrollo profesional y las oportunidades de aprendizaje continuo son formas en que las empresas pueden apoyar el crecimiento de los empleados. Además, proporcionar feedback y reconocimiento con regularidad contribuye en gran medida a que los empleados se sientan valorados y apreciados. Cuando los empleados sienten que su crecimiento es una prioridad para la empresa, se alinea su propósito personal con el de la empresa, creando una situación en la que todos salen ganando.

4/ Fomentar una cultura inclusiva y solidaria

Una cultura inclusiva y solidaria es fundamental para reducir la brecha entre el propósito de la empresa y el de los empleados. Cuando los empleados sienten que pertenecen a la empresa y reciben apoyo, es más probable que se impliquen y se comprometan con el propósito de la empresa. Esto requiere una cultura que valore la diversidad, la equidad y la inclusión, y que trabaje activamente para eliminar los prejuicios y la discriminación.

Las empresas deben crear un entorno en el que todos los empleados se sientan escuchados y valorados, independientemente de su origen o identidad. Esto incluye ofrecer las mismas oportunidades de crecimiento y promoción, y buscar y atender activamente las opiniones de los empleados. Cuando los empleados sienten que son parte integrante de la empresa y que sus contribuciones importan, se alinea su propósito con el de la empresa.

5/ Alinear las recompensas y el reconocimiento con el propósito

Por último, alinear las recompensas y el reconocimiento con el propósito de la empresa es crucial para reducir la brecha. Cuando se reconoce y recompensa a los empleados por comportamientos que se alinean con los valores y el propósito de la empresa, se refuerza la importancia de estos comportamientos y se motiva a los demás a emularlos.

Esto requiere pasar de centrarse únicamente en las recompensas económicas a incorporar también recompensas no económicas como el reconocimiento, las oportunidades de crecimiento y el trabajo significativo. Cuando los empleados ven que sus esfuerzos hacia el propósito de la empresa se valoran y recompensan, se refuerza su compromiso y alineamiento con los objetivos de la empresa.

Conclusiones

  • Reducir la brecha entre el propósito de la empresa y el de los empleados no es un esfuerzo de una sola vez; requiere un compromiso y una acción continuos.
  • Las empresas que consiguen alinear sus acciones con sus propósitos declarados crean un entorno de trabajo positivo y motivador, que conduce a un mayor compromiso, satisfacción y lealtad de los empleados.
  • En última instancia, se trata de crear un lugar de trabajo en el que los empleados sientan que su trabajo importa y que contribuyen a algo más grande que ellos mismos.
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