Learning Leadership

Los cinco fundamentos para convertirse en un líder ejemplar

Aprende lo que hace falta para convertirse en un buen líder de éxito.

¿Qué hace a un buen líder? ¿Un carácter encantador, una voluntad de hierro, una personalidad inspiradora? ¿Existe algo así como un “líder natural” o el buen liderazgo es una habilidad que puede y, para algunos, debe aprenderse?

La buena noticia es que cualquiera puede ser un líder. Pero un liderazgo estelar requiere un esfuerzo constante y un aprendizaje repetido. De hecho, aprender, desafiarse a uno mismo y también fracasar en el camino son la base misma de un buen liderazgo.

Este resumen expone cinco fundamentos que forman la base de un liderazgo bueno y ejemplar. Se te guiará a través de estos pasos y se te darán todas las herramientas a mano para que, con el tiempo, aprendas y domines esta valiosísima habilidad.

Learning Leadership
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En este resumen, aprenderás

  • que un buen liderazgo empieza por creer en tu potencial;
  • por qué debes imaginarte a ti mismo.
  • por qué deberías imaginarte como un líder ejemplar dentro de diez años;y
  • por qué los jugadores de béisbol son muy buenos aprendiendo de los fracasos del pasado.

Fundamental nº 1: Cree en ti mismo y no dejes nunca de aprender.

Probablemente hayas conocido a alguien a quien se ha calificado de “líder nato”, y tal vez ese apelativo te haya dado la impresión de que todo líder de éxito debe tener un don inherente.

Pues bien, vamos a ver…

Pues bien, empecemos por desmontar este mito. La verdad es la siguiente: todo el mundo tiene el potencial para convertirse en un líder.

Pero antes de convertirte en un gran líder, tienes que comprender que esta capacidad ya está dentro de ti y que se puede desarrollar.

Mira en tu interior y encuentra un don inherente.

Mira en tu interior y averigua qué consideras importante en tu vida. Pregúntate: “¿A qué retos me he enfrentado?”. Y, “¿Qué tipo de estímulo he utilizado?”

Lo más probable es que hayas superado retos importantes en la vida, y puedes utilizar estos acontecimientos pasados como formas de motivar y guiar a los demás.

Para ponerlo realmente en práctica, repasemos el primer ejercicio de autocoaching:

Antes de empezar el día, detente y hazte cuatro preguntas: ¿Quién soy? ¿A qué me dedico? ¿Cómo marco la diferencia? ¿Qué voy a hacer hoy que realmente importe?

Escribe las respuestas a estas preguntas en tu teléfono o en un papel, y llévalas contigo. De este modo, siempre podrás consultarlas si las cosas se ponen difíciles y recordar el objetivo del día.

Ésta es una forma sencilla y eficaz de mantenerte motivado, cumplir tus objetivos y ganar confianza en ti mismo como líder.

También es importante que te mantengas motivado.

También es importante recordar que una de las mejores habilidades que puedes tener es la voluntad de aprender.

Todos los grandes líderes buscan constantemente nuevos conocimientos. Trabajan duro y siguen centrados en crecer y adquirir más habilidades.

Por ejemplo, David Maister, un consultor de gestión muy solicitado. Es muy consciente de que sus clientes no le contratarían por segunda vez si no estuviera constantemente aprendiendo y manteniéndose al día de las últimas tendencias.

Tú deberías tener la misma actitud.

Tú deberías tener una mentalidad similar y saber que si quieres que te consideren un líder valioso, tienes que estar siempre aprendiendo.

Fundamental nº 2: Mantente centrado en el futuro y en cómo puedes ayudar a tu equipo a tener éxito.

“No se trata sólo de tomar las decisiones para actuar; se trata de actuar sobre la base de las decisiones que tomas”

El mundo siempre está evolucionando y es necesario que te mantengas al día de estos cambios. Éste es un reto al que se enfrentan todos los líderes, y los mejores emplean dos técnicas para mantenerse en la brecha.

Los mejores líderes emplean dos técnicas para mantenerse en la brecha.

Un sencillo lema que todo líder debería conocer dice así: “Observa el presente para preparar el futuro”

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De un buen líder se espera que no pierda de vista el futuro, de modo que pueda ayudar a su equipo a prepararse para lo que le aguarde.

Los líderes no deben perder de vista el presente para prepararse para el futuro.

Ver el futuro no significa mirar en una bola de cristal mágica. Significa prestar atención al presente y reconocer cómo los acontecimientos de hoy afectarán al mañana.

Un ejercicio para estar preparado es imaginar cómo será el mundo dentro de diez años. Si quieres seguir siendo un líder eficaz, ¿qué tamaño tendrá que tener tu equipo y qué herramientas necesitará? ¿Necesitarán más diversidad y mejores herramientas? ¿Y qué habilidades vas a tener que aprender para seguir guiándoles?

Emprender este viaje imaginario al futuro no debería ser un viaje de ego; se trata de darte cuenta de las predicciones que ya puedes hacer basándote en las tendencias actuales, y de averiguar lo que necesitas aprender.

Como siempre, tu atención debe centrarse en cómo puedes cuidar mejor de las personas que te rodean.

Recuerda, si sólo miras por ti, no mucha gente acudirá en tu ayuda cuando llegue el momento -¡y llegará! – en que necesites ayuda.

Como líder, tu trabajo consiste en establecer los valores y objetivos de tu equipo, de modo que todos se ayuden mutuamente a alcanzar esos objetivos comunes.

Como líder, tu trabajo consiste en establecer los valores y objetivos de tu equipo, de modo que todos se ayuden mutuamente a alcanzar esos objetivos comunes.

Alan Daddow solía ayudar a dirigir la empresa agrícola australiana Elders, y aún recuerda el momento en que la naturaleza de su trabajo como líder se le hizo meridianamente clara.

Un día cayó en la cuenta: Su único trabajo era hacer lo que fuera necesario para maximizar la eficacia de su equipo. Hoy en día, cuando recuerda sus mejores experiencias de liderazgo, ninguna de ellas consiste en hacer algo por sí mismo. Todas consisten en hacer algo por un miembro del equipo.

Fundamental nº 3: Busca retos y no tengas miedo de aprender de tus errores.

¿Alguna vez has perdido una oportunidad profesional porque tenías demasiado miedo? La mayoría de nosotros probablemente sí, por eso nunca es demasiado tarde para esforzarse más y superar esos miedos.

Si tienes miedo a los retos, no los dejes pasar.

Si quieres desarrollar las habilidades necesarias para un gran liderazgo, tendrás que desafiarte a ti mismo.

Al fin y al cabo, los líderes se enfrentan a retos cada día, retos que les obligan a salir de su zona de confort. Así que lo mejor es que busques estos retos ahora y te pongas a prueba para que puedas sentirte más cómodo.

Este es un buen momento para una analogía con el béisbol:

Un jugador de béisbol jugará alrededor de 162 partidos cada temporada, y se considerará una temporada exitosa si el equipo gana algo más de la mitad de esos partidos. Del mismo modo, se considera que una media de bateo decente para un jugador está en torno al 25 por ciento, lo que significa que se espera que se ponche en torno al 75 por ciento de las ocasiones.

Dirigir, como jugar a la pelota, es un reto, y todo el mundo lo sabe. Así que parte del éxito consiste en gestionar bien los fracasos y las decepciones, utilizándolos como oportunidades para aprender, crecer y mejorar.

Para el jugador de béisbol, esto significa intentar conseguir una media de bateo del 30% el año que viene en lugar del 25%. Para ti, como líder, significa seguir desafiándote a ti mismo y demostrar que tienes el valor y la determinación necesarios para seguir creciendo.

Hace falta valor para hacer algo que te asusta o te pone en una situación desconocida o incómoda. El miedo a lo desconocido suele impedir que la gente dé el paso. Pero es la voluntad de enfrentarse a ese miedo lo que distingue a los grandes líderes de los medianos, y puedes enseñarte a ti mismo a dar los primeros pasos que dan miedo.

Para empezar, es necesario valor.

Para empezar, piensa cómo terminarías la frase: “Me hizo falta valor para…”

Probablemente ya hayas hecho algo que requirió valor, y recordarte a ti mismo todos los casos en los que superaste tus miedos te permitirá desarrollar y hacer crecer tu valor.

Fundamental nº 4: Sé abierto y receptivo a la ayuda y los comentarios de los demás.

Es habitual que la gente piense que los líderes están ahí fuera, solos, sin nadie que les cubra las espaldas. Pero ésta es otra idea errónea de la que deberías deshacerte ahora mismo.

Si aspiras a ser un líder, no te preocupes.

Si esperas convertirte en un líder de éxito y alcanzar tus objetivos, tienes que aprender a pedir ayuda y a buscar apoyo.

Si esperas convertirte en un líder de éxito y alcanzar tus objetivos, tienes que aprender a pedir ayuda y a buscar apoyo.

Para esta habilidad, es bueno que desarrolles relaciones sólidas con tus compañeros y con quienes estén en posición de apoyarte en tus objetivos.

Para esta habilidad, es bueno que desarrolles relaciones sólidas con tus compañeros y con quienes estén en posición de apoyarte en tus objetivos.

Y recuerda, ninguna historia de éxito le ocurrió a un líder que no tuviera tanto un mentor como apoyos, incluso si esta ayuda sólo procedía de familiares y antiguos profesores.

Para conseguirlo, es bueno que establezcas relaciones sólidas con tus compañeros y con quienes estén en posición de apoyarte en tus objetivos.

Si aún tienes dudas, piensa en las personas que reciben premios. Cuando suben al podio, cada uno tiene una lista de docenas de personas que ayudaron a hacer posible el logro, tanto si esa persona recibe un Oscar como un Premio Nobel de la Paz.

O qué te parece esto como prueba: George Vaillant es un profesor de psicología de Harvard que realizó el estudio continuo más largo del mundo sobre la salud mental y física. Descubrió que lo más importante en la vida para gozar de buena salud son tus relaciones con los demás.

Además de mantener buenas relaciones, también es bueno prestar atención a los comentarios que recibes de los demás

Parte de la creación de un buen entorno de trabajo para tu equipo es hacer que sea seguro para ellos proporcionar feedback, y para ti ser receptivo y permitir que esa información influya en tus acciones y comportamiento. Recuerda: esta información te ayudará a mejorar tus habilidades.

Así que después de tu próxima reunión de equipo, busca a alguien en quien confíes y pídele que te dé información sincera sobre cómo influyó tu comportamiento tanto en la discusión como en las decisiones que se tomaron. Cuando recibas el comentario, dale las gracias y, una vez que hayas asimilado la información, no trates de defender tus acciones. En lugar de eso, utilízalo simplemente como una forma de crecer y mejorar.

Fundamental nº 5: Tener una práctica diaria para garantizar el aprendizaje continuo.

“Llegar a ser ejemplar en cualquier empresa es un trabajo duro. El liderazgo no es una excepción. Hacer que ocurran cosas extraordinarias requiere un esfuerzo extraordinario”

Es comprensible que quieras convertirte en un líder extraordinario en el menor tiempo posible. Pero si te tomas en serio este objetivo, es mejor que te tomes tu tiempo y recuerdes que hay tres pasos para dominar cualquier cosa: práctica, práctica y más práctica.

No importa lo bueno que seas, siempre habrá alguna habilidad que necesite desarrollarse. Y, por supuesto, lo más importante en lo que debes trabajar es en tus puntos débiles.

Si estás abierto a los comentarios, puede que descubras que tus presentaciones se pueden mejorar. Por ejemplo, tal vez te informen de que no mantienes contacto visual con los miembros del público, lo que hace que la gente se desentienda de lo que intentas decir.

Así que agradece tus comentarios.

Así que agradece los comentarios recibidos y tómate tu tiempo para practicar el contacto visual. En la próxima presentación, prueba a levantar la vista al menos tres veces; en la siguiente, hazlo seis veces, y así sucesivamente hasta que se convierta en algo natural.

La práctica y la mejora son fundamentales.

La práctica y la mejora llevan su tiempo. Pasará un tiempo antes de que obtengas los resultados que persigues, pero no te rindas y no te precipites.

Los programas de desarrollo del liderazgo también son una forma estupenda de seguir aprendiendo y crear relaciones mutuamente beneficiosas.

En un programa de este tipo de la Universidad de Delaware, Nick Martin y Georgia DiMatteo descubrieron que Nick era excelente marcándose retos, aunque tenía problemas de motivación. Por su parte, Georgia era muy buena motivadora, pero no tanto a la hora de fijarse retos.

Con este conocimiento, acordaron ayudarse mutuamente e intercambiar opiniones después de cada lección.

Bien, ahora es el momento de darte un hábito diario para asegurarte de que sigues creciendo por muchos éxitos que encuentres.

Veamos lo que hace Harry Kraemer. Es el director general de la empresa sanitaria Baxter International, y durante los últimos 35 años se ha reservado de 15 a 30 minutos para reflexionar sobre su día y determinar qué tipo de impacto ha tenido y qué le ha impactado a él.

De este modo, se asegura de aprender algo sobre sí mismo, cada día.

Conclusiones

El mensaje clave de este libro:

El día en que un gran líder deja de aprender es el día en que deja de ser un gran líder. Así que asegúrate de mantenerte abierto y curioso y de seguir creciendo y aumentando tus habilidades. Si quieres ser alguien que pueda ofrecer una orientación sólida y fiable, es esencial que estés al tanto de los cambios que se producen en tu campo. Mantente informado y asegúrate de que tu equipo no se queda atrás.

Consejos Accionables:

Busca una empresa que te guíe.

Busca un compañero de aprendizaje.

La próxima vez que quieras aprender o mejorar una habilidad, elige un compañero de aprendizaje y cuéntale tu objetivo. Fijad momentos regulares durante los próximos meses para que os veáis y podáis compartir vuestros progresos y recibir comentarios. El mero hecho de tener a alguien que espera que cumplas ciertos objetivos aumentará tus posibilidades de éxito.

¿Tienes algún comentario?

¡Nos encantaría conocer tu opinión sobre nuestro contenido! Envíanos un correo electrónico a libros@pathmba.com con el título de este libro como asunto y comparte tus opiniones.

Sugerencias lectura complementaria: El reto del liderazgo de James Kouzes y Barry Posner

En El Desafío del Liderazgo, James Kouzes y Barry Posner explican cómo cualquiera puede convertirse en un mejor líder. Citando varios ejemplos de sus 25 años de experiencia y de una amplia investigación, los autores presentan sus teorías sobre lo que hace que un líder tenga éxito, y dan consejos prácticos sobre cómo aprender un buen comportamiento de liderazgo.

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