Elevate

Supera tus Límites y Desbloquea el Éxito en Ti Mismo y en los Demás

Un plan de cuatro pasos para liberar tu potencial oculto.

¿Qué ves cuando observas a los mejores triunfadores de tu campo o sector? ¿Tienen suerte o un talento único que tú no tienes? Probablemente no. Lo que probablemente tienen es una receta probada para el éxito. El truco consiste simplemente en elegir el recetario adecuado.

Por suerte, ya lo has hecho. En este resumen, desglosaremos tu rendimiento en cuatro áreas clave o “capacidades”: espiritual, intelectual, física y emocional. Piensa en ellas como herramientas que, utilizadas conjuntamente, te ayudarán a superar cualquier proyecto.

Esto es valioso porque la vida está llena de exigentes proyectos a largo plazo. Ya se trate de tu vida personal y sus múltiples relaciones o de tu carrera profesional con sus numerosos retos y obstáculos, el éxito es fruto de la paciencia, la diligencia y la flexibilidad.

En este resumen, también aprenderás

  • cómo obtener claridad sobre tu misión en la vida;
  • por qué las mañanas son el mejor momento para empezar a crear nuevas rutinas;y
  • por qué tu cerebro sufre cuando no cuidas tu salud física.
  • .

Construir capacidades es la clave de la superación personal y los grandes logros.

¿Quieres superarte y conseguir más? Estupendo, ¡estás en el lugar adecuado! Empecemos con las dos palabras más importantes de este resumen: crear capacidad. Se trata de aprender y perfeccionar continuamente nuevas habilidades que te permitan elevarte y crecer. Lo que no significa es simplemente hacer más cosas -también tienes que hacer las cosas correctas.

Hay cuatro áreas principales cuando se trata de crear capacidad. La primera es la capacidad espiritual. Se trata de centrarte en conocerte a ti mismo y aclarar tus valores y deseos. La siguiente es la capacidad intelectual. Esto incluye cómo piensas, planificas y ejecutas con la máxima eficacia y disciplina. Luego está la capacidad física: tu salud física y tu bienestar. Por último, está la capacidad emocional. Es tu capacidad para enfrentarte a situaciones desafiantes y sacar el máximo partido de tus relaciones.

Capacidad emocional.

Una forma de visualizar estas áreas es como una pelota dividida en cuatro cámaras, cada una de las cuales puede llenarse de gas. La versión 2D de este balón se parecería a una tarta cortada en cuatro cuartos. Cuanto más aire introduzcas en cada una de estas cámaras, más impulso tendrá la bola al moverse. Pero aquí está el truco: si no llenas cada cámara con la misma cantidad de gas, la bola empezará a tambalearse y se desviará de su trayectoria.

La bola se moverá más lentamente.

Lo mismo ocurre con tus capacidades. Las cuatro tienen que estar equilibradas. Esto significa desarrollarlas simultáneamente con el mismo cuidado y atención.

Ahora bien, desarrollar capacidades no es algo que ocurra de la noche a la mañana. Es como hacer ejercicio. Claro, tienes que estar motivado para reservar tu primera sesión de gimnasio, pero eso es sólo el principio. Si quieres ganar músculo y conseguir ese vientre plano, tienes que ir al gimnasio semana tras semana e ir mejorando poco a poco.

La creación de capacidad es algo que ocurre de la noche a la mañana.

Aumentar la capacidad es exactamente lo mismo: al fin y al cabo, conseguir grandes objetivos requiere tiempo y dedicación. Lo más importante es dar esos pequeños pasos que te llevarán a la meta cada día. A veces, el proceso dura meses; otras, es cuestión de años. Sin embargo, no cejes en tu empeño y seguro que conseguirás tus sueños.

Así que, ahora que ya sabes cómo desarrollar la capacidad en teoría, veamos lo que tienes que hacer en la práctica.

La capacidad espiritual implica averiguar lo que quieres y alinear tus acciones en consecuencia.

El desarrollo de la capacidad no es algo que puedas hacer a la ligera. Antes de empezar a gastar tu tiempo y energía, tienes que tener claro qué es lo que intentas conseguir y por qué. Eso es exactamente lo que significa “espiritual” en este contexto: se trata de averiguar quién eres y qué quieres. Piensa en ello como en una brújula que te mantendrá en el buen camino y te asegurará que estás utilizando tus recursos para llegar a donde quieres ir.

Entonces, he aquí lo que significa “espiritual” en este contexto.

Así que ésta es la pregunta del millón: ¿cómo lo haces?

Bueno, si quieres definir tus valores fundamentales, tienes que hacerte las preguntas adecuadas. Esto significa tomarte tiempo para reflexionar sobre lo que es más importante para ti. Pregúntate qué te hace sentir feliz y te da energía, y también qué te deprime y mina tu energía. En otras palabras, ¿cuándo tienes éxito y cuándo luchas?

El siguiente paso es ponerte en contacto con amigos, familiares y colegas y preguntarles cómo ven las cosas. Aquí querrás comparar tus respuestas con las suyas para asegurarte de que estás viendo las cosas con claridad. Luego, deberás tomar todas esas respuestas y buscar palabras comunes. Quizá “compasión” aparezca repetidamente, o quizá “independencia” sea un tema recurrente. Reduce la lista a cuatro o cinco conceptos clave. Éstos son tus valores fundamentales, los principios por los que quieres vivir.

Esto nos lleva a tu propósito principal. Es tu misión en la vida. Combina tus valores y te da una idea clara de hacia dónde te diriges. El autor, por ejemplo, define su propósito como “encontrar un camino mejor y compartirlo”, y es esto lo que le motivó a escribir su libro.

Tómate un momento para examinar tus valores y ver si puedes formar una frase que represente tu dirección a largo plazo en la vida. Si te cuesta hacerlo, intenta escribir tu propia necrológica. Puede sonar un poco macabro, pero es una forma estupenda de salir de tu cabeza y preguntarte cómo te gustaría que te vieran los demás. Es probable que eso contenga pistas vitales sobre tu propósito central.

El último paso es empezar a alinear tus acciones con tus valores y tu propósito. Se trata de poner tu energía en el lugar adecuado. El verdadero éxito es fruto de esta alineación. Si no lo haces, tu éxito no lo definirás tú, sino los demás.

Construye tu capacidad intelectual adoptando una mentalidad de crecimiento, y luego busca mentores y rutinas que te ayuden.

Si has actualizado el software de tu ordenador recientemente, sabrás cuánto más eficientes y fluidas funcionan las aplicaciones cuando les das un poco de cariño. Lo mismo ocurre cuando trabajas en tu capacidad intelectual. Cuanto más tiempo le dediques, más tareas realizarás gastando la misma cantidad de energía.

La clave para desarrollar esa capacidad es una mentalidad de crecimiento. Las personas que adoptan esta actitud rechazan la mentalidad fija -la idea de que nuestra capacidad intelectual está fijada en un punto predeterminado-. Se trata de aceptar el hecho de que nunca es demasiado tarde para aprender nuevas habilidades y que los errores y los fracasos son simplemente parte del proceso.

La mentalidad de crecimiento es vital para tus esfuerzos por ampliar tu capacidad intelectual, pero no es algo que puedas cultivar por ti mismo. Esto nos lleva al segundo paso: encontrar mentores que te ayuden a seguir aprendiendo y creciendo.

Los mejores del mundo y los que más rinden tienen algo en común: se rodean de entrenadores y mentores que les retan a seguir mejorando. Estas personas son tan importantes porque no te dicen lo que quieres oír, sino lo que necesitas oír. Te sacan de tus errores evitables y te indican cómo puedes conseguir más.

Eso es vital.

Esto es vital porque todos somos miopes cuando se trata de comprendernos a nosotros mismos. A veces, necesitas una persona externa objetiva que te diga las cosas como son.

Por último, tendrás que utilizar rutinas para prepararte para el éxito. Las rutinas son importantes porque te ayudan a crear el hábito de ser productivo. Eso es crucial cuando se trata de conseguir objetivos a largo plazo, como aprender un idioma o escribir un libro.

El mejor momento para esto es por la mañana. Es tan sencillo como despertarse 15 minutos antes de lo habitual y utilizar este tiempo extra para trabajar en silencio y concentrado. Una vez consolidado este hábito, puedes empezar a añadir minutos extra a tu rutina. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si te levantaras una hora antes que tu familia y utilizaras ese tiempo para meditar, hacer ejercicio y anotar ideas para tu libro?

Se trata de pequeños retoques en tu programa diario, pero, acumulados, pueden suponer cambios que alteren tu vida.

Construye tu capacidad física comiendo bien, controlando tu estrés, durmiendo lo suficiente y aceptando la competición.

La capacidad física es algo más que ser capaz de correr una maratón. Cuando tu cuerpo no está en forma, tu cerebro también se resiente: te distraes con más facilidad, tienes menos capacidad de recuperación y es más probable que el estrés y los contratiempos te hagan retroceder. Eso significa que es hora de empezar a cuidar tu salud.

Empecemos por lo que comes. El punto clave aquí es asegurarte de que sigues una dieta equilibrada y nutritiva. Hoy en día, la comida basura altamente procesada está por todas partes y, en muchos países, la gente tiene más probabilidades de morir de obesidad que de inanición. Pero con tantos tipos diferentes de dietas, a menudo es difícil elegir la más adecuada para ti. ¿Es mejor la paleo que la ceto, por ejemplo? ¿O es preferible la baja en carbohidratos a la lenta?

Pues bien, facilitemos las cosas con un consejo del autor y periodista Michael Pollan. Su regla general es sencilla: no comas nada que tu bisabuela no hubiera reconocido como alimento.

Siguiente: controlar el estrés. El estrés no es necesariamente algo malo; de hecho, fue el estrés lo que hizo que nuestros antiguos antepasados estuvieran lo bastante alerta y atentos para detectar los peligros. Por desgracia, nuestros cerebros responden a nuestro mundo frenético y digitalizado del mismo modo que lo harían ante serpientes y tigres. Esto significa que muchos de nosotros experimentamos regularmente más estrés del que podemos soportar.

Según la Dra. Heidi Hanna, la forma más eficaz de reducir el estrés es hacer pequeñas pausas a lo largo del día. Éstas te permiten respirar hondo, relajarte o incluso meditar. Dormir lo suficiente también es esencial para tus niveles de rendimiento y bienestar, así que asegúrate de pasar entre 6 y 8 horas en la Tierra de Nod cada noche.

Y aquí va un último consejo: acepta la competencia. Esto se ha convertido en una especie de palabrota, pero es importante recordar que la competición no debe consistir en aplastar a tus oponentes y ganar a toda costa. Lo que realmente significa es ir más allá y desafiarte a ti mismo para mejorar. Tanto si se trata de competición intelectual como física, te empujará a desarrollar tu capacidad.

Construye tu capacidad emocional saliendo de tu zona de confort y buscando relaciones que te eleven.

Por último, llegamos a la capacidad emocional, la herramienta que utilizarás para navegar por tus relaciones, tanto contigo mismo como con los demás. Esto tiene dos vertientes: tratar con la gente que te rodea y lidiar con las consecuencias imprevistas. Piensa en conducir un coche: para hacerlo bien, tienes que vigilar a los demás usuarios de la carretera y anticiparte a sus giros y frenazos repentinos.

El desarrollo de la capacidad emocional empieza por salir de tu zona de confort. Es demasiado fácil quedarse atascado en una determinada mentalidad, acorralado por creencias limitadoras o por las bajas expectativas de los demás. Superar estos límites sólo es posible cuando te propones nuevos retos o permites que otra persona te empuje. Si alguna vez un colega o un amigo te ha dicho algo que no querías oír, sabrás lo que es esto. Claro que al principio es incómodo, pero al final te motiva para mejorar.

Salir de tu zona de confort también aumenta tu resiliencia. Se trata de una habilidad vital. Cada día nos enfrentamos a nuevos retos y situaciones que pueden desviarnos del camino. Cuanto más resiliente seas, más probabilidades tendrás de superar esos obstáculos.

¿Y cómo lo haces? Pues es tan sencillo como probar cosas nuevas. Puedes cocinar un plato desconocido o viajar a algún lugar nuevo, por ejemplo. También puedes intentar hacer algo que normalmente evitas, como llamar en frío a un cliente potencial o dar a un colega una opinión negativa sincera.

Esto no es algo que puedas hacer tú solo: para maximizar tu capacidad emocional, necesitas rodearte de las personas adecuadas. Como dijo una vez el escritor y empresario Jim Rohn, eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo. Por eso es tan importante buscar a personas que compartan tus valores, te den energía y te inspiren para ser tu mejor yo.

La otra cara de la moneda es que te rodeas de personas que comparten tus valores, te dan energía y te inspiran para ser tu mejor yo.

La otra cara de la moneda es evitar a las personas que te debilitan. Se trata de vampiros de energía los llamados “amigos” o familiares que minan tu fuerza y socavan tu esfuerzo por mejorar. Desconéctate de estos individuos y no sólo te sentirás mejor: también tendrás más tiempo para las relaciones que realmente te elevan.

Conclusiones

El mensaje clave en estos resúmenes:

La clave para aumentar tu rendimiento y conseguir más es trabajar en cuatro áreas fundamentales de tu vida. Son tus “capacidades” espiritual, intelectual, física y emocional. ¿Cómo lo haces? Bueno, el mejor punto de partida es aclarar lo que realmente quieres en la vida. Una vez que tengas claro tu objetivo, podrás empezar a perfeccionar las habilidades y capacidades que necesitarás para alcanzarlo

Consejos Accionables:

Protege tu vida.

Protege tus mañanas manteniéndolas libres de tecnología.

El tiempo que transcurre entre que te despiertas y empiezas tu rutina es crucial: es literalmente lo que te prepara para el día que tienes por delante. Por desgracia, nuestros dispositivos y aparatos digitales hacen que a menudo no aprovechemos al máximo este tiempo. En lugar de trabajar en nuestros proyectos, malgastamos estos preciosos minutos contestando correos electrónicos o navegando por Facebook. Pero hay una solución sencilla: comprométete a mantener libre de tecnología la primera hora de cada día. Tú decides si guardas el teléfono en un cajón o utilizas una aplicación para restringir su uso. En cualquier caso, te sorprenderá lo mucho que puedes hacer cuando no estás distraído.

Una última cosa:El autor nos ha ayudado a crear este libro-resumen. Es más, está ofreciendo a la comunidad AstraEd un descuento en el propio libro. Sólo tienes que dirigirte a geni.us/ELEVATE e introducir el código de descuento 10PATH para conseguir el tuyo.

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Qué leer a continuación: Atrévete en grande, de Brené Brown

En un acto de auténtica generosidad y vulnerabilidad, Robert Glazer ha compartido su receta para integrar el crecimiento espiritual, intelectual, físico y emocional con el fin de desarrollar tu capacidad. Los actos de vulnerabilidad están en el corazón de muchas grandes cosas.

Hazle caso a la autora Brené Brown. Ella ha investigado lo crucial que es abrazar la vulnerabilidad para vivir una vida plena y con éxito. Si quieres saber más sobre su obra y sobre cómo puedes adoptar la vulnerabilidad en tu vida, consulta nuestro resumen de Atrévete en grande.

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Resumen.   

Tanto si es un gerente nuevo como si es un gerente experimentado, tiene el poder de abogar por el bienestar de sus empleados en el trabajo. El autor recomienda que los gerentes primerizos asuman cinco funciones diferentes para convertirse en agentes de cambio en el trabajo.

  • Embracer: Tenga en cuenta que cualquier cambio va a ser incómodo al principio y requerirá un esfuerzo deliberado y consciente de su parte. Empiece por desaprender sus propios prejuicios y suposiciones sobre otras personas y sus necesidades en el trabajo.
  • Investigador: Dedique tiempo a comprender las políticas de su empresa. Lea las últimas investigaciones mundiales sobre las mejores prácticas para el bienestar y la participación de los empleados, y lleve a cabo sus propias encuestas anónimas y sesiones de comentarios individuales para comprender lo que puede hacer mejor.
  • Retador: Evalúe e identifique de forma crítica procesos, prácticas o sistemas obsoletos que ya no funcionan para su equipo, como horarios de trabajo inflexibles, políticas de licencias deficientes o falta de seguridad psicológica para dar y recibir opiniones.
  • Integrador: cree una cadena de comunicación transparente entre las diferentes partes interesadas (su equipo, RR. HH. y el liderazgo), ya que se encuentra en una posición única para tener acceso a todas ellas.
  • Abogado: Claro, debe defender a su equipo. Pero lo más importante, hable sobre sus propias experiencias. Cuando se abre de esta manera, ayuda a todos (líderes sénior, compañeros e informes directos) a ver su «humanidad».